
Si a mi cuelgue con esto le sumamos el mal servicio de internet y el mal funcionamiento de la pc, el resultado es que ni idea cuando será mi próxima entrada (en realidad ni idea cuando publicaré esta misma).
La estoy escribiendo a parte, para que la próxima media hora que se digne a andar internet en casa pueda publicarla. Sí, porque internet me anda por intervalos no mayores de 30 - 45 minutos...
En fin, esa es la cuestión, pero también sepan disculpar mi ausencia por sus blogs.
Pero basta de lamentarme y paso a la anécdota que traigo para hoy. Antes hago una aclaración. El real motivo y toda la gracia va a estar casi a la mitad de la historia, pero la voy a terminar de contarla así se sabe en que concluye y se agregan otras cosas que le dan gracia a la anécdota, que es más o menos así:
Noche de verano en la que se salía a boludear y tomar algo por ahí. Cristian se juntaba con sus amigos como le era habitual, particularmente esa noche no salían todos ya que algunos estaban indecisos.
Se juntan en la casa que en ese entonces era la clásica para juntarse antes de salir. La casa de Damián, quien esa noche había arreglado para que vaya una conocida suya por fotolog con algunas amigas. En fin, los que se terminaron juntando fueron: Damián, Cristian (nuestro protagonista de hoy), el primo de Damián con un amigo, esta mina del fotolog con dos amigas y yo.
Se hizo previa ahí, se tomó y boludeo normalmente si nada raro. Ninguna de las minas tenía onda con ninguno (al menos eso se veía), y la verdad que una de las amigas era mejor que no tuviera ni la más mínima onda con nadie. Sí, era la fea del grupo, encima también gorda y con una dentadura no muy atractiva... Aclarados estos detalles prosigo con la historia.
Se termina saliendo tarde porque ese día llovió bastante y nadie quería salir mojado. Al momento de salir como ya era tarde fuimos al bar-pub que les era habitual a las minas. Habíamos tomado casi todos por igual y no había diferencias notables en el grado de ebriedad de cada uno.
Ya dentro del lugar y recién cambiadas algunas de las respectivas consumiciones se sigue tomando. Como en todo lugar donde la música es alta es como que se empiezan a formar pequeños grupos de charlas que se aíslan por momentos. Uno de esos pequeños grupos lo estaban formando Cristian y la mencionada fea. El primo de Damián rápidamente se dio cuenta de esto, entonces nos dice a Damián y a mí que salvemos a Cristian antes de que haga algo de lo que después se arrepienta. Yo viendo que había un dialogo aparentemente inocente entre ellos pero si bastante cercano estaba pensando en esperar a ver como seguía la cosa para poner en marcha el rescate. Pero Damián
(realmente un amigo), antes de que yo siquiera expresara mi idea y sabiendo que Cristian cuando toma puede llegar a ser bastante promiscuo
(ni que tomará popper), exclamó:
- “Uhhh, qué salvarlo? Vamos a hacer que se la coma!”
Nahuel (el primo de Damián), y yo preguntamos al unísono:
- “Seguro!?!??
A lo que Damián respondió riéndose:
- “Seeee, que se joda en todo caso!”
Entonces acordamos que íbamos a buscar la manera de Cristian se bese a la gorda. Ni bien quedamos de acuerdo en eso, Cristian se va al baño, entonces aprovechamos para preguntarle a la gorda si “le daba” a nuestro amigo. Ella sin dudarlo respondió con una analogía digna de un gordo, y además de una manera desagradable. Pero el día de hoy es muy graciosa y dudosamente superable. Sus palabras exactas fueron:
- “A tu amigo me lo como cómo a un Big Mac!”
(Yo había escuchado analogías con la comida como: “esa mina está mas buena que comer con la mano”. Pero sin dudas esta que uso la mina en ese momento de bar y joda demuestra la mentalidad de gorda que tiene). Bueno sigo con la historia!
Cristian vuelve del baño y se pone a hablar con nosotros, que estábamos viendo como hacer para que él estuviera con la mina. Entonces Damián sin nada de sutileza le pregunta:
“Che, le das a la gorda?”
Cristian responde:
- “Noo! Bahh... dame cinco cervezas más... y sabes como le doy!”
Nosotros sonreímos y Damián le dio el vaso que tenía en la mano. Cristian le da un trago y antes de que dé el segundo trago, Damián en tono desafiante le repite la pregunta, a lo que Cristian bajando sus requisitos le responde:
C- “Dame dos cervezas más y yo le doy”
D- “Toma entonces! Dale! Qué esperas?
C- “Estoy tomando, ahora va”
D- “Se puede decir que hoy estás promiscuo?”
C- “See!”
D- “Entonces dale ahora a la gorda, dale cagón bésatela ahora!”
C- “Bueno, ahí va”
Entonces Cristian fue directamente hacia la gorda, intercambió unas palabras y se la besó. Mientras se la besaba se le sacaron fotos con celulares y cámaras. Él no se negó a las fotos, pero en la mayoría llegaba a tapar la cara de la mina para que no se note el crimen que estaba cometiendo. Estaba en pedo, pero no es boludo.
En fin, a Cristian lo terminamos llevando
a la rastra desde el lugar hasta la mitad del camino, porque de golpe reaccionó y pudo caminar por si solo. Entonces como para terminar esa noche fuimos a una panchería a comer algo y después de ahí nos separábamos de las minas, cada grupo por su lado. Al momento de despedirnos, nos saludamos entre todos como normalmente hace cualquiera, nos damos vuelta y encaramos hacia nuestras casas. Las minas no habían hecho ni cinco metros en el sentido contrario al nuestro cuando Cristian agarrándose la cabeza y mirando hacia el cielo, grita:
- “NOOOO, CÓMO ME PUDE COMER ESTA GORDAAAA???”
Damián lo calla, y se da vuelta a ver que reacción tenían las minas. Ellas se reían y parecía que no escucharon nada, y si escucharon se hicieron las boludas. Cristian se preguntó lo mismo una vez más, pero sin gritarlo. Y nosotros no tuvimos más que reírnos.
Al día siguiente Cristian no recordaba la mitad de lo sucedido, como la parte en que lo llevan a rastras o cuando grito sin disimulo lo que había hecho, pero por suerte había algunos videos que eran más explícitos que contarle los hechos.
Yo doy fe de que no se acordaba, porque estuve al momento que nos preguntó como habían sido algunos de los hechos de la noche anterior...